El Mundial de 2026 volvió a dejar una imagen que se convirtió en una tradición dentro del fútbol internacional. Tras el empate 2-2 entre Japón y Países Bajos en el AT&T Stadium de Arlington, Texas, cientos de aficionados japoneses permanecieron en las gradas para recoger la basura y limpiar los espacios que utilizaron durante el encuentro.
Un ejemplo
La escena contrastó con imágenes que se difundieron en redes sociales de algunos festejos que protagonizaron aficionados mexicanos, donde se observaron residuos en espacios públicos durante las celebraciones por el inicio de la Copa del Mundo.
Los seguidores de Japón utilizaron bolsas azules para recolectar envases, papeles y otros desechos antes de abandonar el estadio. La práctica no responde a una campaña ni a una exigencia de las autoridades, sino a una costumbre profundamente arraigada en la cultura japonesa.
¿A qué se debe su reacción?
Especialistas señalan que esta conducta tiene sus raíces en el concepto de “O-soji”, una tradición que se vincula a la limpieza y al respeto por los espacios compartidos. Desde la infancia, los estudiantes japoneses participan en la limpieza de aulas, pasillos y otras áreas de sus centros educativos, lo que fortalece valores de responsabilidad colectiva y convivencia social.
La actitud de los aficionados nipones volvió a captar la atención internacional durante esta Copa del Mundo. De hecho, medios internacionales destacaron que la costumbre se mantiene desde anteriores ediciones del torneo, incluido Rusia 2018 y Catar 2022. Incluso figuras del deporte estadounidense se sumaron al gesto de limpieza tras el partido disputado en Texas.
Contraste
Mientras tanto, en México, diversos videos que circulan en plataformas digitales mostraron acumulaciones de basura en algunas zonas donde aficionados celebraron el arranque del Mundial. Las imágenes generaron debate entre usuarios, quienes compararon ambas conductas y cuestionaron la cultura de responsabilidad ciudadana durante eventos masivos.
El contraste entre ambas aficiones volvió a poner sobre la mesa la importancia de la educación cívica y del cuidado de los espacios públicos. Más allá de los resultados dentro de la cancha, las acciones de los aficionados japoneses demostraron que el fútbol también puede transmitir valores de respeto, orden y compromiso con la comunidad.
Escrito por: Daniel Palma, Periodista de Gamma Digital
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