Por Esteban Krumm, Periodista de Gamma Digital
En Costa Rica se conmemora cada 31 de agosto el Día de la Persona Negra y la Cultura Afrocostarricense, una fecha dedicada a reconocer la historia, la identidad, la cultura y el legado de la población afrodescendiente, así como sus aportes a la construcción de la sociedad costarricense.
Esta fecha constituye un espacio para mantener viva la memoria de generaciones que, desde distintos ámbitos sociales, culturales, educativos y políticos, han contribuido al desarrollo del país y a la defensa del reconocimiento de la población afrodescendiente.
La conmemoración, que hoy forma parte del calendario nacional, es resultado de un proceso histórico que trasciende las fronteras de Costa Rica. Sus antecedentes permiten establecer conexiones con movimientos internacionales surgidos durante las primeras décadas del siglo XX en defensa de los derechos, la dignidad y las reivindicaciones de las poblaciones negras.
Para comprender el significado que adquirió el 31 de agosto y su posterior presencia en la historia afrocostarricense, es necesario remontarse a Nueva York en 1920, cuando una convención encabezada por Marcus Mosiah Garvey y la Universal Negro Improvement Association (UNIA) estableció esa fecha como un referente para las poblaciones afrodescendientes de distintas partes del mundo.
Convención de Nueva York en 1920
El antecedente histórico de esta conmemoración se remonta a la Primera Convención Internacional de los Pueblos Negros del Mundo, celebrada durante el mes de agosto de 1920, con sesiones en el Liberty Hall y en el Madison Square Garden, en Nueva York.
Esta convención fue organizada por el periodista, líder político y activista por los derechos de la población negra Marcus Mosiah Garvey, junto con la Universal Negro Improvement Association (UNIA). De aquella convención surgió The Declaration of the Rights of the Negro Peoples of the World —la Declaración de los Derechos de los Pueblos Negros del Mundo—, documento compuesto por 54 artículos relacionados con los derechos y las reivindicaciones de las poblaciones negras.
Entre ellos destaca el artículo 53, que proclamó el 31 de agosto de cada año como una fecha internacional para ser conmemorada por las personas negras: “We proclaim the 31st day of August of each year to be an international holiday to be observed by all Negroes” —Proclamamos que el día 31 de agosto de cada año sea un feriado internacional para ser observado por todos los negros— y que dejó su huella en la historia.

Primera Convención Internacional de los Pueblos Negros del Mundo 1920.
Fuente: The Marcus Garvey and UNIA Papers Project, UCLA
Marcus Garvey, la UNIA y Limón
La convención de Nueva York de 1920 y, particularmente, el artículo 53 de la Declaración de los Derechos de los Pueblos Negros del Mundo, constituyen la base histórica de la conmemoración del 31 de agosto en Costa Rica, una fecha que adquiere especial relevancia en el Caribe costarricense.
En Puerto Limón, el Branch 300 de la Universal Negro Improvement Association (UNIA) fue fundado el 12 de marzo de 1919, un año antes de la histórica convención de Nueva York, como testimonio de la presencia y organización histórica que alcanzó este movimiento en el país.
El vínculo de Marcus Garvey con Costa Rica había comenzado incluso años antes, pues el líder jamaiquino llegó al país en 1910 y trabajó en la provincia de Limón para la United Fruit Company, donde conoció de cerca las condiciones laborales de la población afrocaribeña.
A través de la presencia histórica de la UNIA y su Branch 300 en Limón, el legado de Marcus Garvey ha permanecido vinculado a la memoria de la comunidad afrodescendiente del Caribe costarricense y con los esfuerzos por preservar y transmitir esta historia entre generaciones.
En 2023, la Asamblea Legislativa de Costa Rica declaró a Marcus Mosiah Garvey Ciudadano de Honor, mediante el Acuerdo N.° 6960-22-23, reforzando el reconocimiento nacional de su legado y de su influencia histórica en la población afrodescendiente del país.

Marcus Mosiah Garvey. Fotografía: www.asamblea.go.cr/ca/benemeritos_retratos/CH_Marcus_Mosiah_Garvey.jpg
Antecedentes del 31 de agosto en Costa Rica
El reconocimiento que actualmente tiene el 31 de agosto en Costa Rica es fruto de un camino construido a lo largo de varias décadas, mediante iniciativas ciudadanas, educativas e institucionales que contribuyeron a dar mayor visibilidad a la historia y la cultura afrocostarricense hasta alcanzar respaldo jurídico por medio de leyes y decretos que consolidaron esta conmemoración en el país.
A continuación, se presenta un recorrido por algunos de los principales antecedentes que marcaron este proceso:
En 1978, año en que finalizó la administración de Daniel Oduber Quirós, se realizó el Primer Seminario Nacional del Negro en Costa Rica, organizado por un grupo de líderes afrocostarricenses. Entre los asistentes, destacó la educadora y activista Eulalia Bernard, quien fue la única mujer que integró la Junta Directiva del encuentro, concebido como un espacio para examinar las condiciones de vida de la población negra y la existencia del racismo estructural en el país.
En 1980, el Decreto Ejecutivo N.° 11938-E estableció en Costa Rica el 31 de agosto como la celebración del “Día del Negro”. De acuerdo con la investigadora, Dra. Carmen Hutchinson Miller, en su libro Detrás de la conmemoración del mes de la afrodescendencia en Costa Rica (2024), la iniciativa fue impulsada por el Sindicato de Educadores Costarricenses (SEC) y presentada a la entonces ministra de Educación Pública, María Eugenia Dengo Vargas, durante la administración de Rodrigo Carazo Odio. La declaratoria reconoció los aportes de la población afrocostarricense y promovió desde el ámbito educativo el conocimiento, rescate y preservación de su cultura.
En 1996, el Decreto Ejecutivo N.° 25698-MINAE-MEP-C reformó la conmemoración establecida en 1980 y amplió su denominación al “Día del Negro y la Cultura Afrocostarricense”, fortaleciendo además su dimensión educativa y cultural mediante la participación del Ministerio de Educación Pública (MEP), las instituciones educativas y los espacios culturales.
En 2011, la Ley N.° 8938 declaró el 31 de agosto de cada año como el Día de la Persona Negra y la Cultura Afrocostarricense y autorizó a las instituciones públicas a realizar actos conmemorativos relacionados con esta celebración.
El 26 de abril de 2018 se publicó en el Diario Oficial La Gaceta la Ley N.° 9526, mediante la cual se declaró agosto como el Mes Histórico de la Afrodescendencia en Costa Rica. La legislación también asignó al Ministerio de Educación Pública responsabilidades para incorporar al calendario escolar y a los programas de estudio de primer y segundo ciclos fechas históricas de agosto, con el propósito de fortalecer el conocimiento sobre los aportes de la cultura afrodescendiente a la identidad, la cultura y la herencia del país.
En 2021, la Ley N.° 10050 reformó la Ley N.° 9526 y estableció que agosto es el Mes Histórico de la Afrodescendencia en Costa Rica y que el 31 de agosto de cada año es la fecha oficial para celebrar el Día de la Persona Negra y la Cultura Afrocostarricense. La legislación también reformó el primer párrafo del artículo 148 del Código de Trabajo para incorporar el 31 de agosto como feriado de pago no obligatorio y derogó la Ley N.° 8938 y sus reformas.
Más de un siglo después de aquella convención celebrada en Nueva York en 1920, el 31 de agosto mantiene una dimensión histórica que conecta acontecimientos internacionales con la trayectoria de la población afrodescendiente en Costa Rica.
La conmemoración de esta fecha permite reconocer los aportes de generaciones afrodescendientes a la construcción del país y, al mismo tiempo, reafirmar la importancia de preservar su memoria, valorar su herencia cultural y continuar promoviendo una sociedad que reconozca en su diversidad una parte esencial de la identidad costarricense.
Escrito por Esteban Krumm, Periodista de Gamma Digital
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