La intensificación de los combates en Yemen obliga a unas 150.000 personas a abandonar sus hogares desde agosto, mientras miles más intentan salir del país ante el avance de los hutíes y el aumento de la violencia.
La crisis también comienza a trasladarse al continente africano, principalmente hacia Yibuti y Somalia, dos países ubicados al otro lado del mar Rojo y el golfo de Adén.
Yemen se ubica en el extremo sur de la península arábiga, frente a la costa oriental de África. Entre ambos territorios está el estrecho de Bab el Mandeb, un paso marítimo de unos 30 kilómetros de ancho que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén.
Movilización masiva
Según ACNUR, casi 3.000 personas cruzaron el estrecho desde Yemen hacia Yibuti en menos de una semana. La mayoría realizó el trayecto en embarcaciones precarias y más de la mitad de quienes llegaron son mujeres y niños.
Dentro de Yemen, los enfrentamientos provocaron desplazamientos masivos y dejaron a miles de familias sin vivienda, alimentos, atención médica y otros servicios básicos. La ONU también advierte que, si los combates continúan, otras decenas de miles de personas podrían verse obligadas a abandonar sus hogares.
Una nueva ola de desplazados
La nueva escalada se concentra principalmente en la zona occidental y sur de Yemen, cerca de la costa del mar Rojo. Desde allí, muchas familias tuvieron que desplazarse hacia otras partes del país o buscar una salida por mar.
La ciudad de Moca, ubicada en la costa occidental de Yemen y cerca del estrecho de Bab el Mandeb, se convirtió en uno de los principales puntos afectados. Según RTVE, la mayoría de los centros de salud de la ciudad dejaron de funcionar después de que trabajadores médicos huyen de los combates.
También miles de personas llegaron a Adén, una ciudad portuaria que se sitúa en el sur de Yemen que funciona como sede del Gobierno reconocido internacionalmente. Allí se instalaron campamentos para recibir a quienes abandonaron sus hogares.
La Organización Internacional para las Migraciones calculó que unas 112.000 personas fueron desplazadas dentro de Yemen en las dos primeras semanas de septiembre. UNICEF, por su parte, contabilizó más de 104.000 desplazados, entre ellos unos 57.000 niños.
Yibuti recibe a los refugiados
Yibuti es un pequeño país situado en el noreste de África, justo frente a Yemen. Está separado de ese país por el estrecho de Bab el Mandeb y forma parte de la región conocida como el Cuerno de África.
Casi 3.000 personas llegaron a Yibuti después de cruzar desde Yemen. Muchas desembarcan en la zona de Obock, una localidad costera del norte del país, y posteriormente son trasladadas a un asentamiento para refugiados llamado Markazi.
Ese lugar fue construido para recibir a unas 5.000 personas y albergaba a más de 4.000 antes de la llegada de refugiados. ACNUR advierte que la capacidad podría quedar sobrepasada si continúan los combates en Yemen.
Algunas de las personas que llegaron abandonaron Yemen durante la guerra de 2015 y regresaron posteriormente al país. Ahora volvieron a huir debido a la nueva escalada de violencia.
ACNUR prepara su respuesta ante la posibilidad de que más de 10.000 personas lleguen a Yibuti. La agencia necesita recursos para proporcionar alojamiento, alimentos, agua, atención médica y protección a los refugiados.
Somalia también está en alerta
Las autoridades y organismos humanitarios vigilan la posibilidad de que aumenten las llegadas por mar. El movimiento podría crecer cuando mejoren las condiciones para navegar a partir de mediados de octubre.
La posible llegada de más refugiados ocurre mientras Somalia enfrenta su propia emergencia humanitaria. Cerca de seis millones de personas sufren hambre aguda y alrededor de 1,9 millones de niños podrían padecer desnutrición durante 2026, según datos citados por RTVE.
El sistema de salud también enfrenta dificultades. La reducción de la ayuda humanitaria provocó el cierre de centros médicos y amenaza la continuidad de otros servicios destinados a atender a personas con desnutrición y enfermedades.
El avance de los Hutíes
Los desplazamientos se producen mientras los hutíes avanzan por el oeste y el sur de Yemen. El grupo controla amplias zonas del país y en las últimas semanas extendieron sus posiciones hacia la costa del mar Rojo.
Uno de los puntos clave es Bab el Mandeb, el estrecho que separa Yemen de África y que constituye una de las principales rutas marítimas entre Europa, Asia y África.
Los hutíes tomaron el control de la isla de Mayun, también conocida como Perim, ubicada dentro de ese estrecho. Desde esa posición pueden ejercer influencia sobre una de las rutas marítimas más importantes de la región.
Según Naciones Unidas, al menos 674 personas murieron y unas 3.000 resultaron heridas desde que los combates se intensificaron en agosto. Además, la ONU calcula que cerca de la mitad de los 43 millones de habitantes de Yemen enfrenta escasez de alimentos.
Periodista detenido en Yibuti
En medio de la llegada de refugiados a Yibuti, las autoridades del país también expulsaron al periodista sudafricano Micah Reddy después de mantenerlo detenido durante cuatro días.
Reddy es editor para África del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación y llegó a Yibuti el jueves 17 de septiembre. Dos días después, su familia y sus compañeros perdieron contacto con él.
El Gobierno de Yibuti afirmó que el periodista no tenía la acreditación necesaria para trabajar como reportero en el país y que había realizado actividades que no corresponden con el motivo declarado de su visita. Por esa razón, ordenó su expulsión.
El Comité para la Protección de los Periodistas confirmó que Reddy fue liberado y deportado a Sudáfrica. Su colaborador local, Kooki Mahmoud, también fue liberado, aparentemente sin cargos.
La familia de Reddy aseguró que el periodista no se encontraba en Yibuti para realizar una cobertura sobre el Gobierno o sobre el país. El Comité para la Protección de los Periodistas cuestionó las circunstancias de la detención y pidió explicaciones sobre el proceso utilizado por las autoridades.
Mientras tanto, la crisis humanitaria continúa aumentando a ambos lados del estrecho. En Yemen, miles de familias siguen abandonando sus hogares por los combates, mientras que en África Yibuti y Somalia se preparan para recibir a más personas que busquen refugio.
Escrito por Emilio Román

