Costa Rica en emergencia: la violencia de género cobra más vidas

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Costa Rica en emergencia: la violencia de género cobra más vidas

El 2025 se convirtió en un año alarmante para las mujeres en Costa Rica. En solo dos meses, se registraron 11 femicidios, según datos del Poder Judicial. La violencia de género no solo persiste, sino que parece intensificarse sin una respuesta contundente del Gobierno. Mientras tanto, cientos de familias lloran a sus hijas, madres y hermanas asesinadas.

El pasado 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, miles de personas marcharon exigiendo justicia; sin embargo, las consignas parecen no ser suficientes para que el Estado reaccione. El Gobierno sigue sin implementar medidas efectivas para prevenir estos crímenes. Cada nueva víctima es una prueba de la negligencia institucional.

Casos impactantes

Entre las vidas arrebatadas este año está Kattia de los Ángeles Jara Sancho, de 50 años. Su propio hijo la asesinó en Santa Bárbara de Heredia, un caso que conmocionó al país. No fue un hecho aislado: la violencia en el hogar es un patrón recurrente en muchos de estos crímenes. La prevención sigue siendo una deuda pendiente.

Otro caso estremecedor es el de una madre asesinada por su hijo con un machete, también en Santa Bárbara. La crueldad de estos femicidios demuestra la falta de atención a la salud mental y la violencia intrafamiliar. La impunidad y la ausencia de programas de prevención contribuyen a que estos casos sigan ocurriendo.

Recortes de noticias femicidios

Recortes de noticias femicidios

Más de una decena de mujeres fueron asesinadas este año, y aún no se ve una respuesta real del Gobierno. Los recursos para prevención y atención de la violencia de género siguen siendo insuficientes. Se necesita una estrategia clara que incluya educación, atención psicológica y protección inmediata para las víctimas.

Además del dolor de perder a una mujer por violencia, las familias enfrentan la revictimización. En enero de este año, una mujer en Limón fue víctima de un brutal ataque en su propia casa. Los agresores entraron a su vivienda, mataron a su perro y la agredieron sexualmente. En lugar de centrarse en la gravedad del crimen, algunos medios exponen detalles innecesarios de la vida privada de las víctimas, como si esto justificara la agresión.

Es indignante que la sociedad aún cuestione a las víctimas en lugar de exigir justicia. La exposición sensacionalista y la culpabilización solo perpetúan la violencia; los medios de comunicación tienen una gran responsabilidad: informar sin morbo y con enfoque en la protección de las mujeres, no en su revictimización.

El Gobierno sigue sin actuar

El derecho a la vida y a la seguridad de las mujeres no debería estar en discusión. Cada femicidio no solo es una tragedia individual, sino un síntoma de una sociedad que sigue sin tomar en serio la violencia de género, si el Gobierno sigue sin actuar, esta crisis solo se agravará.

El Estado debe cumplir su papel y garantizar justicia para las víctimas. No basta con promesas y comunicados vacíos. Se necesita inversión en programas de prevención, más refugios para mujeres en peligro y una mayor respuesta judicial ante denuncias de violencia, sólo así podremos frenar esta ola de femicidios.

Cada 8 de marzo se conmemora la lucha de las mujeres por sus derechos, pero en Costa Rica sigue siendo una fecha marcada por el dolor, no podemos normalizar la violencia. Es momento de exigir un país donde ser mujer no sea una sentencia de muerte.

*Escrito por: Melissa Marín