- Los Seahawks disputarán el Super Bowl apoyados por una de las defensas más sólidas de la NFL.
- Buscarán volver a la cima después de doce años de sequía.
Los Seattle Seahawks llegan al Super Bowl LX como uno de los equipos más consistentes de la temporada, gracias a un equilibrio que combina una defensa dominante con una ofensiva capaz de producir momentos explosivos. Pero, como todo equipo, también existen interrogantes que podrían complicar su camino hacia el trofeo más codiciado de la NFL.
Fortalezas: una defensa que impone respeto
Una de las cartas fuertes de los Seahawks es su defensa, considerada por expertos como la mejor del fútbol americano esta temporada. Bajo la dirección del entrenador defensivo Mike Macdonald, Seattle permitió apenas 17,2 puntos por juego, lo que la coloca entre las unidades más difíciles de vencer de la liga.
Esta defensa ha sido clave para frenar ataques potentes a lo largo del año y será un pilar fundamental contra los New England Patriots en el Levi’s Stadium.
La secundaria es un verdadero muro: con talentos como Devon Witherspoon, Julian Love y Coby Bryant, los Seahawks limitaron el juego aéreo rival de forma consistente, lo que contribuyó a que pocos quarterbacks superaran los 300 yardas en la temporada regular.
It’s Jaxon Smith-Njigba. 🗣️ pic.twitter.com/faPprK0m9j
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Además, figuras destacadas como Jaxon Smith-Njigba, ganador recientemente del premio AP Offensive Player of the Year, han sido cruciales para mantener la ofensiva de Seattle equilibrada y peligrosa.
Debilidades: riesgo de turnovers y dependencia de Darnold
Pese a su defensa, los Seahawks enfrentan desafíos importantes. Uno de ellos es el manejo del balón: a lo largo de la temporada cometieron un número preocupante de pérdidas, especialmente fumbles, lo que podría volverse decisivo en un partido tan parejo como el Super Bowl.
El quarterback Sam Darnold, quien ha sido una pieza clave en el resurgimiento ofensivo de Seattle, también representa un foco de atención.
We 💚 Sam Darnold, too. pic.twitter.com/vvj3WYTCCa
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Si bien ha mostrado buena eficiencia en momentos importantes, su historial de turnovers y la variación en su rendimiento entre diferentes fases de la temporada generan incertidumbre sobre qué versión de Darnold aparecerá el domingo.
Otro aspecto que preocupa es la capacidad del equipo para sostener drives largos sin recurrir a jugadas explosivas. Expertos señalan que cuando el ataque queda contenido por defensas físicas, la ofensiva puede volverse predecible y difícil de sostener durante todo un partido de alta exigencia.
Balance final: sólido pero vigilado
Your Super Bowl LX captains. pic.twitter.com/K7HK7Ov4Hz
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Al acercarse al Super Bowl LX, Seattle se perfila como un conjunto sólido, especialmente en defensa, lo que le da una base competitiva para medirse ante cualquier rival. Sin embargo, su éxito dependerá de minimizar errores, proteger el balón y mantener la ofensiva eficiente en momentos críticos.
Con estos factores bien gestionados, los Seahawks podrían coronar una temporada histórica con un título que recompense su equilibrio entre ataque y defensa.
Escrito por Esteban Varela.

