Periodismo: una profesión para valientes

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Periodismo: una profesión para valientes

Al pensar en el periodismo costarricense es inevitable recordar a las grandes figuras que marcaron esta profesión y que inspiraron a quienes hoy la ejercemos o estudiamos. También es imposible olvidar los momentos que dejaron huella en la historia nacional, como el atentado de La Penca, razón por la que cada 30 de mayo conmemoramos el Día del Periodista Costarricense.

El periodismo costarricense

Ese ataque, contra periodistas y camarógrafos, buscó silenciar voces y dejó claro que el periodismo no es oficio para cobardes. Como dijo Gabriel García Márquez:

El periodismo es una pasión insaciable que sólo puede digerirse y humanizarse por su confrontación descarnada con la realidad.

Más de cuatro décadas después, esta fecha no es solo memoria: es un recordatorio de que el periodismo incomoda. Tal como lo dijo Frederick Douglass:

El conocimiento hace que un hombre no sea apto para ser esclavo.

Por ello, el periodismo molesta a quienes prefieren un pueblo sumiso antes que un pueblo informado.

El 7 de julio de 2001, la libertad de prensa recibió un golpe bajo: el asesinato de Parmenio Medina, un periodista crítico que denunció corrupción y abusos de poder. Su muerte dejó una verdad dolorosa: incomodar tiene un precio.

Libertad de prensa

La censura, sin embargo, no siempre se manifiesta con violencia física. Según Reporteros Sin Fronteras, Costa Rica pasó del puesto 8 en libertad de prensa en 2022 al puesto 38 en 2026. Esto refleja un deterioro que se suma a un contexto global donde la libertad de prensa alcanza su peor nivel en 25 años.

Por primera vez en la historia de la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa de RSF, más de la mitad de los países del mundo se encuentran en una situación “difícil” o “muy grave, advierte el artículo.

El artículo 29 de la Constitución Política de Costa Rica garantiza la libertad de expresión y de prensa, pero cada intento de callar a un periodista erosiona ese fundamento democrático. El periodismo no existe para agradar al poder, sino para fiscalizarlo. Cuando se limita, lo que se debilita no es solo la prensa: es la ciudadanía entera, es el derecho a informar e informarnos.

Hoy, en el Día del Periodista Costarricense, la pregunta es inevitable: ¿Qué tan libre es realmente el periodismo en nuestro país? La respuesta no es grata, pero sí que es necesaria: la libertad de prensa se debilita, y los informes lo respaldan.

Una lucha

En medio de las sombras y las heridas que aún duelen, corresponde también celebrar la valentía de quienes cada día toman un micrófono, una cámara o un lápiz para defender la información. A esos periodistas que se levantan con la convicción de que informar es servir: gracias.

Porque, pese a los intentos de silenciar la verdad, demostramos que el periodismo es la carrera más linda del mundo: la que da voz a los que no la tienen, la que incomoda y la que ilumina lo que otros quieren mantener oculto.

Hoy más que nunca, la invitación es clara: alcemos la voz, investiguemos sin miedo, comuniquemos con valentía. El país depende de nuestro rigor, nuestra ética y nuestro coraje.

Que este Día del Periodista Costarricense no sea solo memoria del atentado de La Penca, ni de los intentos de censura. Que sea también un recordatorio de que, mientras existamos periodistas con rigor y valentía, habrá un pueblo dispuesto a luchar por su derecho y su libertad.

Escrito por:  Fernanda Carvajal, Periodista de Gamma Digital