Burkina Faso avanza en un proceso de transformación política y económica bajo el liderazgo del capitán Ibrahim Traoré, quien asumió el poder tras un golpe de Estado en 2022. El Gobierno busca reducir su dependencia de países occidentales y aumentar el control nacional sobre los recursos naturales, mientras enfrenta una guerra contra grupos yihadistas que operan en el país.
Uno de los pasos más recientes fue la inauguración de la primera refinería de oro de Burkina Faso, en la capital Uagadugú. La instalación tendrá una capacidad inicial para procesar 164 toneladas de oro al año y forma parte de una estrategia para que el país procese dentro de sus fronteras una mayor cantidad de los recursos que extrae.
El oro como parte de soberanía económica
Burkina Faso es uno de los principales productores de oro de África Occidental y produjo alrededor de 94 toneladas durante el último año, según las autoridades. La nueva refinería busca agregar valor al mineral antes de su comercialización y permitir que una mayor parte de los beneficios permanezca dentro de la economía nacional.
El Gobierno también presentó un plan económico hasta 2030 que contempla aumentar la producción, explotar los recursos naturales y transformar las materias primas dentro del país. El ministro de Exteriores, Karamoko Jean-Marie Traoré, defendió esta política ante la Asamblea General de Naciones Unidas y la vinculó con una mayor soberanía económica.
Guerra contra los grupos Yihadistas
La transformación económica ocurre mientras Burkina Faso enfrenta una fuerte crisis de seguridad. El país, ubicado en el Sahel, una franja de África que se extiende al sur del desierto del Sahara, registra desde hace años ataques de grupos vinculados con Al Qaeda y el Estado Islámico.
Traoré sostiene que su Gobierno debe recuperar el control del territorio y aumentar sus propias capacidades militares. Ante la ONU, el ministro de Exteriores afirmó que las fuerzas de seguridad y los voluntarios para la Defensa de la Patria continúan las operaciones contra grupos armados y señaló que el Gobierno considera bajo su control alrededor del 74% del territorio nacional.
Ruptura con Francia y rechazo a Estados Unidos
El cambio también modificó las relaciones de Burkina Faso con las potencias occidentales. En junio, el Gobierno rompió sus relaciones diplomáticas con Francia y acusó a París de actuar contra sus intereses y de mantener ambiciones neocoloniales. Francia rechazó esas acusaciones y calificó la decisión como hostil e infundada.
Traoré también cuestionó públicamente la participación de Estados Unidos y otras potencias extranjeras en los asuntos de seguridad del país. El presidente afirmó que existen fuerzas externas interesadas en los recursos naturales de Burkina Faso y sostuvo que la Alianza de Estados del Sahel, integrada por Burkina Faso, Malí y Níger, busca fortalecer la capacidad de los tres países para decidir su propio rumbo..
La alianza entre Burkina Faso, Malí y Níger se convirtió en uno de los principales instrumentos de esta nueva política regional. Los tres países están gobernados por juntas militares y crearon en 2024 la Confederación de los Estados del Sahel, con la intención de coordinar sus políticas y reforzar su autonomía frente a organismos y países occidentales.
Escrito por Emilio Román

