Cerca de 160 millones de brasileños están llamados a votar este domingo 4 de octubre en las elecciones presidenciales, en una campaña marcada por la competencia entre el actual mandatário Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
Los últimos sondeos mantienen una diferencia estrecha entre ambos candidatos y colocan al país ante una posible segunda vuelta.
Encuestas
La encuesta de Datafolha que se publicó el 24 de septiembre registra 40% de intención de voto para Lula y 36% para Flávio Bolsonaro en la primera vuelta, con un margen de error de dos puntos porcentuales. Para una eventual segunda ronda, el estudio coloca a Lula con 47% y a Bolsonaro con 45%, una diferencia que también queda dentro del margen de error.
Abstencionismo y economía marcan la elección
La participación electoral aparece como otro factor de la jornada. Aunque el voto es obligatorio para buena parte de la población brasileña, el abstencionismo forma parte de las preocupaciones de la campaña, debido a que una menor participación puede modificar la cantidad de votos que finalmente recibe cada candidato. Brasil elegirá además gobernadores, senadores y diputados en estos comicios.
La economía también forma parte de la discusión electoral. El desempleo se ubicó en 5,3% durante el trimestre cerrado en agosto, el nivel más bajo registrado para ese periodo desde 2012, según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística. Sin embargo, la informalidad todavía representa 37,5% de la población ocupada.
Otro tema que llegó a los últimos días de campaña fue la decisión de Lula de prohibir temporalmente las apuestas deportivas y los casinos en línea. El Gobierno relaciona este mercado con el endeudamiento de las familias, mientras Flávio Bolsonaro cuestionó la medida y la calificó como una decisión electoral. El decreto puede perder vigencia si el Congreso no lo aprueba dentro del plazo establecido.
Católicos y evangélicos en la disputa electoral
La religión también adquirió protagonismo durante el cierre de la campaña. Una noticia falsa vinculó a Flávio Bolsonaro con un supuesto proyecto para retirar a la Virgen de Aparecida como patrona de Brasil. El proyecto mencionado corresponde en realidad a una iniciativa presentada hace casi dos décadas por otro parlamentario y que fue archivada. La información falsa generó una disputa política y religiosa durante los últimos días antes de las elecciones.
Además según La Política Online, sectores de la Iglesia católica observan con preocupación una eventual llegada de Flávio Bolsonaro al poder porque consideran que podría aumentar la influencia política de los grupos evangélicos. El medio también señala que representantes católicos reforzaron su vínculo con Lula alrededor de temas como la soberanía nacional y la defensa de los sectores más pobres.
El voto evangélico representa cerca de 27% del electorado brasileño y mantiene una relación particularmente fuerte con el bolsonarismo, según datos citados por EFE. Al mismo tiempo, Brasil conserva una mayoría católica, por lo que la disputa entre ambos sectores religiosos se convirtió en otro elemento de la campaña y en una vía para movilizar votantes antes de la primera vuelta.
Presión internacional sobre las elecciones
La elección también ocurre en medio de tensiones con Estados Unidos. Lula acusó de forma general a fuerzas extranjeras de intentar interferir en el proceso electoral y defendió la soberanía brasileña durante su discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas. DW también reportó señalamientos sobre la presión del Gobierno de Donald Trump y sus vínculos con sectores cercanos a la familia Bolsonaro.
En paralelo, legisladores demócratas estadounidenses pidieron al Gobierno de Trump respetar el resultado de las elecciones brasileñas. Reuters informó que 31 congresistas enviaron una carta al secretario de Estado Marco Rubio en la que expresaron preocupación por una supuesta campaña de interferencia y desestabilización, mientras el Departamento de Estado negó acusaciones anteriores de interferencia electoral.
Si ningún candidato obtiene más de la mitad de los votos válidos, los dos más votados pasarán a una segunda vuelta prevista para el 25 de octubre.
Escrito por Emilio Román
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